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27/10/2020

El Delito de "Phising"

Desde hace varios años, fueron introducidos en nuestro ordenamiento jurídico penal, los llamados Delitos Informáticos, es decir, delitos que, no solo se lleven a cabo contra las tecnologías de la información, móviles, ordenadores, etc., sino que, además se realicen a través de estas tecnologías.

Pero, además, el legislador quiso distinguir entre distintos tipos de delitos informáticos dividiéndoles en distintas categorías, y tales como delitos económicos, de seguridad y de intrusión.

Resulta obvio que el más empleado por los denominados hackers, el delito informático económico, siendo éste aquel en el cual el delincuente lo que busca es apropiarse con los activos patrimoniales de la víctima y, a través de sus datos bancarios.

Entre los distintos tipo de delitos informáticos económicos cabe destacar, sin lugar a dudas, el delito de “phising” o estafa o fraude informático, contemplado en el artículo 248.2 del Código Penal.

Este delito consiste, principalmente, en intentar adquirir información confidencial tal como número de tarjeta de crédito, claves, contraseña bancarias, etc. a través de la suplantación de la identidad de una empresa de confianza de la víctima a la que ya había facilitado esos datos con anterioridad en una compra o transacción, a través de un correo electrónico de apariencia oficial en el que se vuelven a solicitar de nuevo lo datos bancarios alegando un posible error.

Este es el “phising” que podemos calificar como tradicional pues, sin embargo, ahora se ha instaurado la dinámica de remitir el mismo correo electrónico, aparentemente perteneciente a una entidad bancaria o empresa de confianza de la víctima, y en el que se incluye un programa “spyware” que la víctima descarga sin darse cuenta al abrir dicho correo electrónico.

Es por ello por lo que debemos extremar la precaución a la hora de navegar por internet y, sobre todo, al leer nuestro correo electrónico pues, sin saberlo, pueden adueñarse de todos nuestros datos.



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